martes, 17 de junio de 2008

Manías


Al pasear, si me acuerdo, piso las líneas de las baldosas. Me reconfortan los gatos negros que se cruzan en mi camino. Cuando veo a alguien enderezar un cuadro, voy luego detrás y lo tuerzo. Me desespera que se llegue exactamente puntual a una cita conmigo y me divierte pasar por debajo de las escaleras, especialmente los martes y trece. En la cena de Nochevieja me como las uvas antes de las campanadas, procuro levantarme siempre con el pie izquierdo, me asquean las patas de conejo, las estampitas, que me tiren de las orejas en los cumpleaños... Pero, sobre todas las cosas, odio mi manía de odiar las manías.

8 comentarios:

My dijo...

jajajaja
me recuerda a cuando jugaba de pequeña 'al mundo al revés'..
ha sido bonito leerte, y más bonito aún ha sido recordar el ayer.

me gustaria odiar las manias como tú y sobretodo atreverme a desobedecerlas.

un saludo.

Sergio P. Migoya dijo...

Pues hazlo, mujer, hazlo. Mírame a mí, aún no me ha caído ningún rayo encima.

INSOMNE dijo...

me encanto!! tambien es cierto lo mas gracioso es q yo soy tambien superticioso asi q nunca haria eso de cruzar bajo una escalera pero tambien invento otras manias como juntar tierra de la plaza cuando necesito suerte...Muy gracioso y digno de ser un cuento tambien!!

Sergio P. Migoya dijo...

Gracias, Tomás, por pasarte. Es bueno eso del cuento: "El maniático de las manías", jeje. Habrá que pensar en ello.

Luna Carmesi dijo...

Entonces...
¿Debo cerrar el paraguas aqui dentro?

;-)

Sergio P. Migoya dijo...

A tu gusto. Podemos colgarlo del techo y esconder pensamientos en él. Eso sí, este es un rincón de pequeñas cosas, así que no lo zarandees mucho. AbrAzote y bico...

Bolero dijo...

Claro Sergio, yo también quisiera ser así, pero ...
TU NO NACISTE DE UNA MADRE BRUJA COMO LA MÍA, y no es coña

Jamás en la vida he podido mentirle ( sí lo he hecho), pero sabiendo q ella lo sabía.
Mi madre sabe lo que ocurirá con las cosas, mi madre, me inculcó tantas manias q ahora no puedo desprenderme de ellas.

Lo peor es q heredé ese rasgo de ella

MUAKKKKKKKKKKKKK
me ha encantado esta entrada

Sergio P. Migoya dijo...

Pues ya me contarás esas manías, como buen curioseador me interesan, jeje.

Besito encantador...